A
veces la velocidad de los avances tecnológicos
puede resultar abrumadora, pues cuando parece
que ya hemos conseguido ponernos al día,
nuevos productos y soluciones invaden el mercado.
La facturación electrónica es ya
una realidad, sobre todo en España donde
miles de empresas de todo tipo la está
utilizando ya, y representa una oportunidad y
ventaja competitiva. Así las empresas deben
prepararse para tomar la iniciativa y aprovecharla.
La Facturación electrónica aporta
grandes mejoras y ahorros a los procesos de facturación
de las compañías independientemente
del tamaño y sector al cual pertenezcan.
Por esto mismo, el sector hostelero puede salir
enormemente beneficiado tras la implantación
de una solución de facturación electrónica.
Por ejemplo, el sector hostelero tiene relación
con empresas que ya trabajan con e-facturas en
el sector de la distribución (Coca-Cola,
Danone, Nestlé, etc.), donde cada vez es
más frecuente la recepción de facturas
electrónicas, el contar con una solución
de e-factura agilizaría y simplificaría
las relaciones con sus socios comerciales a la
hora de emitirles facturas electrónicas.
Otro ejemplo de cómo con un pequeño
gesto el sector hostelero puede ampliar su negocio
es la nueva Ley General de Administraciones Públicas
que entrará en vigor en los próximo
meses. Lo que promulga esta ley es que toda empresa
que quiera convertirse en proveedor de la Administración
deberá facturarla de manera electrónica.
Así que, cuando en unos meses, una empresa
hostelera quiera optar a que la Administración
contrate sus servicios debe subirse al carro de
la facturación electrónica.
A parte de las ventajas que acabo de enumerar,
veamos qué es una factura electrónica,
qué no es, qué requisitos legales
y fiscales debe cumplir, y cuál es el ahorro
y las ventajas fruto de elegir la e-factura como
una opción para gestionar mejor y de manera
más sencilla nuestras relaciones comerciales.
Una factura electrónica es igual que una
factura en papel, pero en formato digital con
exactamente la misma validez legal y fiscal esta
última. Por tanto, puede reemplazar al
documento físico. Esto se debe a que la
factura va firmada digitalmente, es decir contiene
una cadena de algoritmos matemáticos que
hacen única esa factura e impiden que sea
abierta por otra persona que no sea el receptor
y tal y como dice su propio nombre (firma) identifica
al emisor.
También me parece importante recalcar aquí
qué no es una factura electrónica:
por ejemplo, en el caso que una empresa reciba
un email sin firmar con un fichero adjunto (pdf,
gif, jpg, word, excel, etc.), que almacena el
contenido de una factura, esta no puede ser considerada
una factura electrónica con validez legal
y fiscal en tanto en cuanto ese fichero tiene
que estar firmado con una firma electrónica
avanzada.
La empresa evoluciona en ocasiones gracias a pequeños
gestos, implantar una solución de factura
electrónica es algo que puede ayudar a
las empresas a aumentar su competitividad, porque
la e-factura simplifica y agiliza los procesos
de facturación. El proceso de envío
de una factura electrónica es tan sencillo
como el que sigue:
1. Creación de la factura electrónica
y firma de la misma
2. Envío al destinatario
3. Recepción de la e-factura por parte
del destinatario; que no puede excusar no haberla
recibido porque la factura electrónica
cuenta con total trazabilidad, es decir, desde
el momento en que se envía, el emisor tiene
total control de cuándo y quien abre la
e-factura. Además de poder recibir la conformación
de ésta.
Con una factura en papel este proceso podría
tardar en torno a una semana, desde que se elabora
la factura hasta que cae en manos del receptor,
con la e-factura, este tiempo se reduce enormemente,
porque el proceso es casi instantáneo y
por tanto, el cobro se agiliza.
No sorprenderá mucho si decimos que la
mayoría de las empresas que adoptan una
solución de factura electrónica
lo hacen por el ahorro que representa, pero si
desglosamos las cifras de cuánto un emisor
y un receptor se pueden ahorrar en cada e-factura
que envían, y los beneficios asociados
a la implantación de la solución
puede sorprenderle.
Según la AECOC, el ahorro cada vez que
una empresa emite una factura electrónica
es de 0,7 euros, mientras que si la empresa es
receptora el ahorro es de 1,85 euros. No podemos
olvidar que cuando emitimos una factura en papel
necesitamos un sobre, un sello, papel, tinta….
Con la e-factura se eliminan todos estos gastos.
Así que, haga cuentas de cuánto
puede ahorrar al mes. No olviden añadir
los gastos en recursos humanos y los de almacenamiento
y archivo de las facturas durante 5 años.
Por no volver a mencionar que el pago se adelanta.
Tampoco podemos omitir que al automatizar el envío
y recepción de e-facturas los procesos
se aceleran, se gana tiempo y se disminuyen los
errores manuales.
Las soluciones de facturación electrónica
son muy flexibles; su formato, por ejemplo puede
adaptarse al formato que cada proveedor quiera
para recibir la factura, puede integrarse en los
sistemas de contabilidad como SAP…, y no
hacen falta conocimientos específicos de
EDI para poder utilizar una solución de
e-factura. Siempre es necesario contar con el
asesoramiento y experiencia de una empresa especializada
en implantar este tipo de soluciones y que brinde
un mantenimiento constante al cliente así
como que le haga propuestas a medida atendiendo
a las peculiaridades de cada empresa.
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